Uso muy poco el TikTok, pero me voy a permitir ahora hacer un vídeo donde hablo, sin criterio ni fundamento, sobre el informe PISA y sobre el rock progresivo.
@dailostamanca #VivanLasCancionesLargas ♬ sonido original - dailostamanca
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Dailos González Díaz
El mundo se dirige hacia posturas cada vez más reaccionarias. Lejos de
limitarse a las características personales de determinados mandatarios como
Donald Trump o Javier Milei (ay, esa manía de buscar explicaciones psicológicas
y psiquiátricas individuales para los fenómenos políticos) estamos ante un
fenómeno global. La ventana de Overton, esto es, lo que puede asumirse como
normal o aceptable y lo que no, se está abriendo cada vez más hacia discursos
racistas, misóginos, aporafóbicos y homófobos. Un discurso de ataque a los
derechos laborales y de verdadera criminalización de la clase trabajadora está
siendo asumido por algunos sectores de las propias clases populares gracias a
las promesas de hacerse rico si caen en una estafa piramidal.
Hay quienes hablan de que avanzamos hacia un tecnofeudalismo, en
palabras de Vaoufakis, o incluso ante un tecnofascismo, en palabras del papa
León XIV. Para otras personas no es más que una nueva fase del neoliberalismo,
donde se combina el autoritarismo con palabras grandilocuentes de libertad, en
las que son capaces de lanzar mensajes de que la justicia social es una aberración
liberticida. Y no es casual que algunas de estas nuevas tendencias
reaccionarias, pues son diversas, hayan asumido símbolos como la bandera de
Gadsen, de un señor que supuestamente defendía la máxima libertad de los
hombres frente al estado, pero con el no secundario matiz de que ese señor era
un esclavista: la máxima libertad suponía la libertad de tener esclavos, es
decir, la de negarle la libertad a las otras personas.
En un mundo cada vez más hostil no es raro que terminemos coincidiendo
en algunos aspectos concretos con el presidente Pedro Sánchez, aunque
discrepemos en otras cosas, o con el propio papa León XIV. Tenemos en ocasiones
que terminar defendiendo al PSOE ante un evidente lawfare (aunque el
PSOE calló cuando este lawfare de empleó contra personas en esos
momentos en Podemos o contra la izquierda abertzale), o a la izquierda
católica, pero no preguntemos de momento por sus posturas frente al aborto.
Pero, espera un momento ¿en serio defender al PSOE cuando este está haciendo
bien pocas políticas de izquierda? ¿o pintar a la iglesia católica como la gran
defensora de los derechos humanos por simplemente defender el humanismo más
básico y esencial? Es más ¿en serio estamos defendiendo ahora el liberalismo
capitalista ante un neoliberalismo reaccionario autoritario? Ni tan siquiera
estamos enarbolando ya un discurso socialdemócrata, ahora es la democracia
liberal con buena parte del antiguo estado del bienestar ya privatizado la que
hay que sostener frente a lo peor que se viene.
El problema es que una parte de las fuerzas de lo que se ha denominado
“a la izquierda del PSOE” ahora acaban de entrar en una dinámica de sostener al
PSOE frente a la amenaza, real por cierto, de la ultraderecha. Pero se hace una
defensa en la que hemos perdido ya un discurso propio, se ha perdido un
programa propio, sin nuestras propias reivindicaciones.
Ya no hay un proyecto de futuro, sino un “defender lo que hay”. Y ahí
es donde se crece una extrema derecha que reivindica un futuro, falsario eso
sí, donde prometen poco menos que “si te esfuerzas, quitamos los impuestos y
los derechos laborales, puedes hacerte rico”. Será un discurso fácil de
desmontar, el problema que buena parte de la izquierda “a la izquierda del
PSOE” ya no promete nada, no promete ningún futuro distinto. Y, efectivamente,
no hay un discurso ilusionante.
Por otro lado, aunque es evidente que existe un lawfare, también
existe corrupción en el PSOE, como la hay en el PP o en CC. Y precisamente la
existencia de casos reales de corrupción terminan restando credibilidad a la
inocencia ante casos más dudosos o posibles montajes. Y tampoco resulta para
nada creíble atribuirlo todo al lawfare o, dicho de otro modo, la
existencia de lawfare no puede ser la excusa para no denunciar la
corrupción real o para no asumir responsabilidades. Al final todo esto lo que
hace es convertir la política en un lamentable espectáculo sin atender a las
necesidades sociales más perentorias.
Y mientras ¿qué hacemos desde la izquierda? ¿En serio pretenden que la
tarea de la izquierda en estos momentos críticos sea defender al PSOE? Estamos
viendo a personas de la izquierda defendiendo a Pedro Sánchez más que lo que lo
hace el propio PSOE. El riesgo a una toma de poder por la ultraderecha no puede
ser la excusa para permitirlo todo, es más, ante ese riesgo conviene ser
especialmente exigentes y dar ejemplo
La posibilidad de un gobierno de ultraderecha no ha de enfrentarse
convirtiéndonos en muleta o en perritos falderos del PSOE. El resultado puede
ser o bien hundirnos con el PSOE o bien que ante el miedo a los reaccionarios
el PSOE crezca a costa del hundimiento de cualquier partido situado a su
izquierda.
Hemos pasado de defender un proyecto de cambio, de avance, a ser los
grandes defensores del sistema liberal. Desaparece toda crítica a las
limitaciones de un sistema liberal que con un barniz democrático beneficia
fundamentalmente los intereses de los poderes económicos. Desaparece toda
crítica al capitalismo que aparece como el único sistema posible. Pero no, ante
el neoliberalismo la alternativa no puede ser liberalismo, ante el capitalismo
autoritario la alternativa no puede ser capitalismo de rostro humano. Hubo todo
un movimiento que se forjó en la crítica a un sistema injusto, no puede ser que
ante los anuncios de otro más injusto todavía nos convirtamos en los máximos
defensores de ese sistema que criticábamos y denunciábamos. Porque si hacemos
eso habremos asumido nuestra derrota. Si el eje está corriéndose hacia la
derecha, no debemos correr con dicho eje, debemos mantener los principios de
justicia social (más ahora cuando ese mismo concepto está siendo cuestionado
por los ideólogos del egoísmo más reaccionario que pretende mantener los
privilegios de los ricos) e ir más allá.
Desde medios de comunicación, determinadas portavocías políticas y
redes sociales están llamando socialismo al liberalismo con un mínimo
compromiso social. Todo es “socialismo”. El concepto de justicia social, un
consenso básico hasta hace unos años, es presentado ahora como una barbaridad
que atenta contra la libertad de los ricos. El siguiente paso es llamar
socialista a la propia democracia liberal. Los sentimientos de humanidad más
básicos son calificados ahora como woke. Ante esta ofensiva la
alternativa no puede ser dar pasos hacia atrás o quedarnos como estamos
(defender el sistema actual), porque ahí está nuestra derrota.
Finalmente aterrizar en nuestra realidad más inmediata, Canarias.
Quienes nos formamos políticamente en la crítica a lo que llamábamos trillizos,
esto es, CC-PSOE-PP, no podemos ahora poner todas nuestras esperanzas en uno de
esos trillizos. Porque los tres defienden un modelo económico similar, los tres
se han combinado en pactos en distintas instituciones. El problema no es sólo
CC. Y en Canarias tenemos la ventaja de que a nivel de nuestro archipiélago no
existe ese riesgo de un gobierno PP-Vox. Tenemos esa gran oportunidad de llevar
adelante nuestro propio discurso político, nuestras iniciativas, entre las que
se encuentra la reivindicación de una soberanía la cual no significa darse
golpes de pecho diciendo qué bonita es mi tierra o ir de romería.
En definitiva, aunque el riesgo de la ultraderecha es real, el miedo no
ha de convertirse en algo paralizante. Hay perder el miedo a ser nosotros y
nosotras mismas. Volver a defender el cambio social y una vida mejor y no
quedarnos en mantenernos como estamos (con o sin corrupción) ante el miedo a lo
peor. Defender un futuro y no un presente.
Viendo las reacciones de la derecha estadounidense, y copiadas por las derechas latinoamericanas y del estado español, ante las medidas del alcalde socialdemócrata de Nueva York Zohran Mamdani para la congelación de los alquileres, me gustaría reflexionar brevemente sobre el hecho de que el discurso de las derechas ya sin tapujos defienden los privilegios de los ricos y consideran un ataque del "malvado estado" cualquier intento mínimo de frenar sus abusos. Así para Milei la justicia social es una "aberración" y que va contra la libertad. Sí, contra la libertad de una minoría muy rica. Una libertad de minorías muy ricas que se asientan sobre la explotación y abusos sobre el resto de la población. Si pudieran volverían al sufragio censitario. Y de hecho ya he oído hablar de esto, y no sólo se trata de Palantir. Gurús en televisión o en redes sociales lanzando su nuevo credo y que, además, cala en las clases populares con la falsa promesa de "tú también puedes ser rico si eres lo suficientemente egoísta".
En cuanto a Canarias, las personas partidarias de unificar fuerzas, que no estaría mal, tienen que plantearse por qué demonios ponen como objetivo el reeditar el pacto de las flores. Pues mira, para eso no. Yo pensaba que nuestro papel era otro.
Si tu principal proyecto político es ser socio de gobierno del PSOE es que no tienes proyecto político. Además en Canarias no hay una amenaza de la extrema derecha que lo justifique. ¿y dónde quedó el proyecto autocentrado? ¿En adorar al REF y llamarlo "nuestros fueros"?
Sobre algunos comentarios que he leído últimamente, aunque parcialmente tengan razón, tampoco creo que lo correcto sea ver el que Trump desnude el relato oficial admitiendo que las invasiones son por petróleo o que financió opositores como algo positivo. No cuando está invadiendo y bombardeando países. El "teníamos razón, todo es horrible" no da satisfacción. ¿Qué satisfacción da el tener razón en este contexto?
Las brutales declaraciones de Trump, "esta noche va a morir toda una civilización" me dan pavor, tengo miedo. Miedo a que incluso se atreva a un ataque nuclear. El trumpismo debe de ser frenado y derrotado antes de que destruya la humanidad.
Nueva etapa, nuevos cambios, nuevos proyectos, nuevas cosas que aprender como archivero y bibliotecario en un pueblo precioso como Garachico. El momento emocional en el que me pilló todo esto no me ha permitido disfrutar todo debería con este cambio, pero sí que intentaré dar lo mejor de mí y que todo esto me lleve además a sobrellevar mejor este shock.
Y permíteme que publique esta fotografía porque ya estaba bien de que en estas redes no te hiciera ni un pequeño homenaje, más allá del poema que publiqué de las primeras sensaciones en crudo. Un pequeño homenaje con el que no voy a estar conforme porque jamás, jamás, estará a tu altura, a tu gran altura.
Escribí esto el 7 de enero de 2014. Al menos la persona que quería que lo leyera en su día lo leyó, y llegamos a reflexionar sobre el tema.
Negarse a uno mismo como medio de llegar a la afirmación. El individuo es un elemento opresivo para-con sí mismo, por lo que en su realización, la persona precisa de dejar de ser sí misma. De ahí que la persona, formada por el contexto y la colectividad, deba tener un proyecto colectivo, transformador de la realidad. La misma idea puede aplicarse al terreno de las relaciones sentimentales, negarse a sí mismo en otra persona, sólo que cuando no es correspondida, tal negación no es posible, entra en vacío, vuelve el propio individuo a hacernos presos de nosotros mismos. Ahora bien... el expresarse ¿es una afirmación o una negación? ¿acaso no implica el salirnos de nosotros mismos para volverse esa salida en afirmación?Evidentemente, cualquier intento de poder, de dominación, sobre otras personas, no entraría dentro de la afirmación por medio de la negación, es lo contrario, una forma violenta coactiva que afirma lo propio negando a los demás, el egoísmo
¿Qué escribir cuando todo es silencio?
...
...
...
Silencio asesino, silencio bruto, silencio que apuñala
el horizonte se vuelve hielo
Quería soltar palabras de cálido aliento
¿dónde estás? ¿dónde estás? ¿dónde estás?
Silencio
...
...
...
Querría llevarte estas palabras,
pero quedan ahogadas, sin rumbo, a la deriva,
y en mi intento de que el mensaje llegue a tu puerto
el mensaje se pierde, las palabras se borran
y no quiero olvido
No, jamás,
jamás, jamás olvido,
todo lo que quedó por decir,
por enseñar,
se desmigaja...
silencio
...
...
...
¿dónde estás? ¿dónde estás? ¿dónde estás?
Pared
infranqueable, muro
detrás no hay nada,
ni siquiera la nada,
la nada sólida, absoluta,
no es el vacío que se llena,
muro,
espacios que nos flanquean
nos cierran
camino atrás que no existe
muro, muro,
Idafe caído,
muro, muro,
muro, muro,
y ni siquiera podré enviarte estas líneas
muro, muro, muro,
infranqueable
que no se puede atravesar jamás,
muro cada vez más muro
se repite
muro muro muro,
se yergue infinito hasta arriba
separa un mundo,
un mundo que no existió,
sólido, muro,
no hay another brick in the wall,
con restos del Idafe un muro de una sola pieza
muro que te atrapó
ni siquiera fue este muro
muro ausente, muro presente
aire que desaparece... sólo muro.